Proyectó Los cazafantasmas antes de terminar los efectos
Reitman contó que en una prueba de público celebrada en Burbank en febrero de 1984 los rayos de las mochilas aún no aparecían. Había escenas incompletas e incluso carteles anunciando planos ausentes; el director quería comprobar si los chistes y los personajes funcionaban sin el espectáculo visual.
