Su dentista inspiró el acuario de Nemo
Stanton recordaba una pecera empotrada en la pared de la consulta de su dentista. De niño imaginaba lo raro que resultaría para los peces ver a los humanos mientras les examinaban los dientes.
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Andrew Stanton se preguntaba qué pensarían los peces que veían a los pacientes del dentista. Años después, ese recuerdo se transformó en el acuario de Nemo.
Descubrir sus historiasUno de los grandes narradores de Pixar, Andrew Stanton ha creado mundos submarinos, robots expresivos y aventuras marcianas. Sus mejores curiosidades nacen de observaciones de la vida cotidiana y de decisiones técnicas inesperadas.
12 historias documentadas de Nemo, WALL·E, Dory y John Carter.
Stanton recordaba una pecera empotrada en la pared de la consulta de su dentista. De niño imaginaba lo raro que resultaría para los peces ver a los humanos mientras les examinaban los dientes.
Durante un paseo con su hijo de cinco años, Stanton advirtió que no dejaba de darle órdenes por miedo a que se hiciera daño. Entendió que aquella sobreprotección podía convertirse en el gran conflicto de Buscando a Nemo.
Stanton explicó que la mayoría de quienes escuchaban la primera propuesta suponían que el viaje sería el aprendizaje del pequeño pez. Él insistió en contar el cambio del padre que debe aprender a confiar.
El equipo de Buscando a Nemo mantuvo un tanque con peces en el estudio y estudió documentales y animales submarinos para entender la luz, los movimientos y las reacciones que luego caricaturizaría digitalmente.
Durante una reunión sobre futuros proyectos, los animadores imaginaron un robot que seguía trabajando tras el abandono de la Tierra. Stanton recordó que aquella idea le pareció triste y conmovedora desde el primer momento.
Alguien le prestó unos prismáticos durante un partido. Stanton empezó a doblarlos y descubrió que sus lentes podían expresar tristeza, enfado o alegría. Se perdió una entrada entera jugando con ellos.
El director pensaba basar la cara del robot en la lámpara Luxo Jr., otro personaje de Pixar, pero temía que un solo ojo ofreciera pocas expresiones para sostener toda una película.
Stanton rechazó describir la película como muda: sostenía que los robots se comunicaban mediante sonidos coherentes con su tecnología, mientras los humanos utilizaban un lenguaje hablado.
Aunque muchos espectadores compararon sus ojos con los de Johnny 5, Stanton aseguró que no había pensado en aquella película. Su referencia concreta fueron los prismáticos de béisbol y la expresividad de Luxo Jr.
Años después del estreno, Stanton revisó Buscando a Nemo y sintió que Dory seguía sin resolver su miedo a olvidar a quienes quería. Esa sensación le impulsó a escribir una secuela centrada en su pasado.
Stanton reveló que al principio imaginó que los padres de Dory también habían perdido la memoria y hasta habían acogido a otra criatura marina. La idea complicaba demasiado el relato y la descartaron.
Para representar a los enormes marcianos tharks, Dafoe actuaba en el desierto de Utah con un traje de captura de movimiento, marcadores y, en ciertas escenas, zancos. Sus compañeros podían interpretar frente a una criatura presente físicamente.
Dos películas del catálogo de CineCurioso.

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