Se entrenó durante un año para Cisne negro
El proyecto se retrasó varias veces y Portman aprovechó ese tiempo para entrenar ballet. Comenzó con dos horas diarias, pasó a cinco y, durante los dos últimos meses, llegó a ocho horas combinando técnica, preparación física y coreografías. La propia actriz contó el proceso en una entrevista con Vanity Fair.
