Hizo sangrar a Al Pacino en una prueba de cámara
Durante la audición final de El precio del poder, interpretó la discusión del restaurante, barrió una mesa y rompió platos y vasos. Al acabar vio sangre: no era suya, sino de Pacino, que se había cortado. Ella creyó que arruinaba su última oportunidad, pero la intensidad de la prueba terminó beneficiándola.
