Miranda Priestly hablaba como Clint Eastwood mandaba
Para El diablo viste de Prada (2006), Streep buscó una autoridad que no necesitara gritos. Contó que se fijó en cómo Clint Eastwood conseguía que un equipo entero lo escuchara sin alzar la voz. Por eso Miranda habla casi en un susurro: cuanto menos grita, más obliga a escuchar. La elección sorprendió a Anne Hathaway durante la primera lectura del guion.
