🐺El Lobezno que casi no fue suyo
El papel de Lobezno estaba adjudicado al escocés Dougray Scott, pero su trabajo en Misión: Imposible 2 impidió que llegara a tiempo al rodaje de X-Men. Jackman recordó que acudió a la audición convencido de que el estudio acabaría resolviendo el calendario con Scott. La prueba que se conserva de 1999 muestra a un actor todavía poco conocido, a punto de convertirse en uno de los rostros más reconocibles del género.
🎬Su audición de 1999 reapareció veinte años después
Durante una entrevista televisiva con Jimmy Fallon, el presentador sorprendió a Jackman mostrándole imágenes de su audición original para Lobezno. No era una recreación ni una escena terminada: estaba sentado en una oficina leyendo las líneas del personaje. Esa grabación permite ver cuánto cambió su interpretación entre aquel casting apresurado y el mutante que después encarnó durante años.
🎩Se fue a Las Vegas para aprender a pensar como un ilusionista
Para El truco final (The Prestige), Jackman visitó Las Vegas, observó a magos profesionales y leyó sobre la historia del ilusionismo. Descubrió que la obsesión de los artistas no consiste solo en fabricar una ilusión, sino en venderla al público. Esa investigación fue decisiva para definir a Robert Angier como un espectáculo en sí mismo, en contraste con la habilidad técnica de su rival.
🪄Christopher Nolan eliminó uno de los trucos que más ensayó
Jackman contó que Nolan le pidió casi al final de la preparación un pequeño juego de manos mientras estaba sentado. El actor pasó dos días practicándolo obsesivamente, nervioso ante la cámara. Cuando preguntó por el resultado, el director no quedó demasiado impresionado: aquel truco no aparece en el montaje. Lo más gracioso es que su hijo pequeño ya había descubierto otros trucos que intentaba hacerle en casa.
📓Escribió el diario secreto de su personaje
En El truco final hay diarios que impulsan la rivalidad entre Angier y Borden. Jackman explicó que, para preparar al suyo, llegó a escribir un diario imaginario desde la juventud del personaje. Le servía para consultar su vida anterior durante el rodaje y entender por qué un artista dispuesto a deslumbrar al público se consume lentamente por una obsesión. Es un trabajo invisible que no se ve como truco cinematográfico.
🎹Cantó de verdad cada toma de Los miserables
A diferencia de muchos musicales, Los miserables no sustituyó las actuaciones por grabaciones de estudio sincronizadas. Jackman recibía por un pequeño auricular la música interpretada por un pianista que estaba fuera de cámara y cantaba en ese mismo instante. Así podía cambiar pausas, intensidad o respiraciones según la emoción de la escena, aunque cada repetición exigía un gran esfuerzo vocal.
❄️El frío también se metía en su voz de Jean Valjean
Jackman recordó que parte del comienzo de Los miserables se filmó en los Alpes franceses, con temperaturas bajo cero y luz que desaparecía muy rápido. Podía ver su propio aliento durante las canciones. Lejos de considerar el frío una molestia ajena al personaje, pensó que ese entorno hostil encajaba con la situación del preso Jean Valjean y daba una dureza especial a la interpretación.
🏋️Preparó su voz incluso mientras levantaba pesas
La preparación de Los miserables no consistió únicamente en ensayar canciones. Jackman combinó un entrenamiento físico intenso con ejercicios para resistir la presión de cantar mientras el cuerpo está trabajando. En una entrevista explicó que debía representar la fuerza de un hombre acostumbrado a trabajos forzados, pero sin perder el control de la voz; incluso llegó a entrenar cantando en el gimnasio.
🩹Desobedeció al médico y acabó rompiendo sus puntos
Antes de una presentación clave de El gran showman, Jackman se había sometido a una intervención para retirar un cáncer de piel de la nariz y tenía decenas de puntos. Su médico le había prohibido cantar. El plan era que Jeremy Jordan interpretara las canciones por él, pero Jackman se dejó llevar por la música y terminó cantando; la intensidad le hizo abrir algunos puntos. Aquella presentación ayudó a impulsar el proyecto.
🎪Quiso aprovechar su fama para sacar adelante un musical original
Jackman explicó que, después de Los miserables y su extensa experiencia teatral, no quería limitarse a repetir un espectáculo que ya tuviera éxito en Broadway. El gran showman le ofrecía una obra musical original, algo arriesgado para un estudio. Por eso consideró que el momento de popularidad ganado con X-Men debía servir para defender un proyecto que, de otra manera, tendría más difícil financiarse.